Nacido en Madrid en 1580 y fallecido en Villanueva de los Infantes en 1655, es uno de los principales escritores del Siglo de Oro en España.
Es conocido sobre todo por la novela (el Buscón) y la poesía, que se caracteriza por la sátira, pero también por la descripción profunda del amor y el paso del tiempo. Es el máximo exponente del conceptismo, con sutiles juegos de palabras y estilo no tan recargado.
De su vida destaca la enemistad con Luis de Góngora, al que dedicó el famoso soneto «A una nariz» («Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa»). Son también conocidos los versos «Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja», con el considerado mejor calambur de todos los tiempos.
En las antologías, suelen aparecer sonetos suyos como «Amor constante más allá de la muerte» («Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra…», con el famosísimo verso final «polvo serán, mas polvo enamorado»), el soneto en que define el amor («Es hielo abrasador, es fuego helado») o el salmo XVII («Miré los muros de la patria mía»).
Deja un comentario